¿Qué tipo de vendedor perro es un Gran Perro?

En el mundo de los Vendedores Perros, existe una singular categoría de perro, uno que se pasea con una gallardía que lo distingue de todos los demás, es el Gran Perro.

Pero el Gran Perro no es realmente una raza sino un estado mental. Se necesita solamente cerrar un gran negocio para crear un Gran Perro. A partir de ese momento se convertirá en una leyenda viviente.

A diferencia de sus compañeros que pueden sobrevivir con migajas, el Gran Perro solamente come carne de primera. Jamás lo verás rondando los basureros aunque de ello dependiera su supervivencia.

Solo se presenta cuando la ocasión lo amerita. No se toma la molestia de involucrarse en ventas multi-nivel, a menos de que pueda estar en la cúspide, ya que solamente se codea con los altos mandos.

El Gran Perro siempre busca la mayor presa aunque esto le lleve algún tiempo, mientras más cruenta sea la batalla, mayor será la gloria y más espectacular será la historia que será contada cientos de veces entre los que están en los niveles inferiores de la cadena alimenticia. Los de su clase siempre acumulan una gran colección de anécdotas referentes a sus conquistas. De hecho, si la exageración fuera una disciplina Olímpica, solamente el Gran Perro podría representar dignamente a su país.

Este gran competidor solo busca cerrar la venta cueste lo que cueste. Se impacienta fácilmente y cuando sufre una derrota, rara vez lo admite. El problema con el Gran Perro es que su tendencia a la exageración y su ferocidad lo pueden llevar a cometer grandes errores.

Sin embargo, no es el tipo de perro del que desearías prescindir por que algo siempre te dirá que “él lo puede lograr”. Es imposible de disciplinar, siempre llega tarde a las juntas de trabajo (si es que se presenta) y suele ser el centro de atención.

Si tienes a un Gran Perro en tu equipo habrá ocasiones en que lo amarás y otras en que lo odiarás. Tendrás que darle un trato diferente al de los demás lo que te ocasionará algunos problemas.

Sí, el Gran Perro puede llegar a ser un dolor de cabeza, pero cuando cierra ese gran negocio y lo celebras, el sabor del champán puede hacer que olvides los malos momentos.